Pack Fundador
Daruma Yaoki
No es una figura decorativa. Es un ritual físico para acompañarte durante un objetivo real.
Cada pieza del pack tiene una función: declarar el camino, resistir los días difíciles, dejar constancia de tus avances y sellar el logro cuando por fin llegue el momento.
El Daruma empieza incompleto a propósito.
Un ojo mira el inicio.
El otro espera tu victoria.
Solo cuando cumplas tu objetivo podrás colocar la perla final y cerrar el círculo.
Incluye
01 · Daruma con peana
La figura central del camino.
El Daruma permanece visible durante todo el proceso como recordatorio de tu compromiso. La peana no es solo una base: es el lugar donde quedarán marcadas tus resistencias, tus días clave y los momentos en los que decidiste continuar.
02 · Sobres de aliento
Dos mensajes reservados para tus momentos más bajos.
No se abren por curiosidad. Se abren cuando la duda pesa, cuando el cansancio aprieta o cuando aparece la tentación de abandonar. Son una pausa para recordar por qué empezaste.
03 · Libreta del camino
El lugar donde escribes tus pasos.
Tus avances. Tus caídas. Tus decisiones. Tus derrotas y tus victorias.
Porque un camino que no se registra se olvida. Y este proceso merece quedar escrito.
04 · Bolígrafo espada
El arma simbólica de tu Daruma.
Con él declaras tu objetivo, firmas tu compromiso y escribes cada avance. No es solo un bolígrafo: es la herramienta con la que conviertes intención en constancia.
05 · Moneda Daruma
Una pieza pequeña, pero cargada de presencia.
La esencia portable del camino Yaoki. Para llevar contigo cuando no tengas el Daruma delante, pero necesites recordar que el compromiso sigue activo.
06 · Punzón de resistencia
La herramienta para marcar tus momentos decisivos.
Cada marca representa un día en el que pudiste abandonar y no lo hiciste. Un golpe silencioso contra la rendición. Una prueba física de que seguiste incluso cuando fue difícil.
07 · Segundo ojo · La perla final
La pieza que no se coloca al principio.
Se guarda.
Espera hasta que el objetivo se cumple.
Cuando por fin la colocas, el Daruma queda completo. El pacto se cierra. El camino termina, pero lo que aprendiste permanece.
No es solo el final de un objetivo.
Es el recuerdo de todo lo duro, todo lo bueno y todo lo que tuviste que atravesar para llegar hasta ahí.